martes, 15 de septiembre de 2015

SEGUNDO COLOQUIO SOBRE PROBLEMATICAS Y DESAFIOS DE LA INFANCIA Y JUVENTUD

SEGUNDO COLOQUIO


 El Segundo Coloquio tiene como propósito reflexionar, conversar, opinar, debatir, dialogar  y hacer propuestas sobre la aproximación intercultural de la atención integral de la infancia y adolescencia, que urge abordar en Chile y la Región de La Araucanía.

De acuerdo a lo anterior, este segundo Coloquio se ha propuesto los siguientes objetivos específicos:

1. Analizar las lógicas presentes en la gobernanza en materia de interculturalidad en infancia.
2. Caracterizar los avances de la aproximación intercultural en la atención integral de la infancia en el marco de la acción realizada por el SENAME y su red de organismos colaboradores.
3. Reflexionar sobre propuesta de trabajo con infancia y juventud desarrollada por el equipo intercultural de Fundación Tierra de Esperanza. 
4.  Analizar los avances y dificultades en la implementación de los derechos de la infancia indígena, a través de una perspectiva mapuche, desde la Educación.
    
La interculturalidad se constituye, en tiempos de globalización y de la sociedad del conocimiento, en un desafío social y político de alta complejidad. En términos generales, la interculturalidad alude a la realidad multicultural de los Estados modernos y de las relaciones entre las diversas culturas que conforman los Estados. Sin embargo, la interculturalidad es también un concepto de múltiples significados que puede ir desde una concepción multiculturalista (prevaleciente en Europa y América del Norte) que en la práctica se dirige más a los grupos inmigrantes, hasta una concepción de “interculturalidad crítica” de origen latinoamericana en la que el  tema en cuestión es la redefinición del lugar que ocupan  los pueblos indígenas al interior de los Estados.

Abordar la infancia desde una perspectiva intercultural en Chile pasa por mirar en primer lugar la situación de la infancia indígena. Desde una perspectiva de derechos, esto implica mirar la infancia indígena como una población en la que confluyen dos vertientes de los derechos humanos: los derechos de la infancia y los derechos de los pueblos indígenas. En Chile se trata entonces de la implementación de la Convención de los Derechos del Niño en su intersección con la implementación de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y del Convenio 169 de la OIT. Esta ha sido la interpretación de organismos de Naciones Unidas especializados tanto en la infancia como en los pueblos indígenas.

Esta implementación implica muchos desafíos a la hora de definir los cambios legales, institucionales y programáticos necesarios para llevarla a efecto. Quizá lo más claro es que Chile no puede continuar con la situación actual de falta de un sistema integral de protección de la infancia así como de desconocimiento de la infancia indígena. A nivel internacional, este mismo desafío ha sido abordado desde muchas maneras: desde la implementación del derecho consuetudinario indígena (como en muchos países latinoamericanos) pasando por la adopción de enfoques jurídicos de tipo reparatorios más acordes con las culturas indígenas, hasta la mantención de la institucionalidad, pero a la cual se le agregan “enfoques interculturales” para tratar de adaptarse a la infancia indígena.

Por el momento, en los últimos años se ha empezado a trabajar en programas con pertinencia cultural, sobre todo en educación intercultural con  jardines infantiles, y se ha avanzado con la incorporación de la enseñanza de las lenguas indígenas. Pero en otros ámbitos, como los programas de justicia, políticas de protección, etc. aún subsisten carencias y falta de pertinencia, que es necesario remediar.  Hasta hace unos años los niños indígenas estaban sobrerrepresentados en los llamados “hogares de protección simple” en todo el país y que estos hogares no abordaban adecuadamente el origen cultural de los niños indígenas.

Sabemos por los datos del Censo del 2002, que en La Araucanía la población indígena corresponde a un 33,6% del total regional. De acuerdo a estudios realizados por Tierra Esperanza, en la ciudad de Temuco, la población infanto-juvenil Mapuche es de un 33.2%, en sector Amanecer ;  35.1% en Costanera del Cautín,   y 35.0%  en  Pedro de Valdivia, donde además existe  mayor  analfabetismo, intervención por Programas de Vivienda, Campamentos y mayores indicadores de pobreza en relación al total regional.   

Agrava lo anterior, la existencia de discriminación hacia la población infanto juvenil mapuche, que,  según estudios de UNICEF, está asociada a  la apariencia física, y a la pertenencia al pueblo mapuche. Es en el contexto escolar donde la población mapuche se percibe más discriminada, especialmente en la etapa evolutiva de la Segunda Infancia, Etapa Preescolar y Escolar. Este hecho obliga a reflexionar sobre los cambios que será necesario incorporar en el sistema educativo chileno, en la formación inicial docente,  y  en la formación de los profesionales en general, de tal forma que sea posible educar en y para la diversidad,  introduciendo en la educación que se imparte en las distintas esferas educativas, valores como justicia,  igualdad, no discriminación, solidaridad, respeto a la diferencia, entre otros, configurando así el objetivo esencial de la educación en las sociedades democráticas. Sólo así será posible  propiciar la apertura mental que permita reconocer el valor de la diferencia en todos los aspectos del individuo y que consiga llevar a un futuro no muy lejano, ciudadanos y ciudadanas capaces de convivir en armonía, y a reconocerse así mismos en la diversidad, al ser tratados con respeto y como iguales (valores colectivos fundamentales, cimentados en los Derechos Humanos).
     
  Algunas de las  siguientes interrogantes se tratarán de responder en este Coloquio:
  
1. ¿Cuál es el tipo de interculturalidad promovido por los programas gubernamentales? 

2. ¿Cuáles son los tipos de interculturalidad que se han desarrollado en la práctica “desde abajo”? 

3. ¿Cuáles son los tipos de interculturalidad demandados por los pueblos indígenas? 

4. ¿En qué medida las políticas y programas actuales hacia la infancia favorecen, tanto el respeto a los derechos individuales (propios de la Convención de los Derechos del Niño) de los niños indígenas, como al respeto de sus derechos colectivos (propios de la Convención 169 de la OIT y de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas)? 

5. ¿Cuáles prácticas son más efectivas para que los niños indígenas ejerzan efectivamente sus derechos?

A través de éste blog, esperamos igualmente recibir respuestas a estas preguntas.

Es parte del proyecto de Extensión " Problemas y desafìos de la infancia y juventud a nivel nacional y de la Regiòn de La Araucanìa", financiado por la Direcciòn de Extensiòn de la Universidad de la Frontera. Responsable: M. Raquel Lara R. 















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